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EL CRISTO CSMICO Y LA SEMANA SANTA

El misterio de LA SEMANA SANTA es develado por el Venerable Maestro Samael Aun Weor


Ante todo, es necesario, comprender a fondo lo que es realmente el "Cristo Csmico".


Urge saber en nombre de la verdad, que Cristo, no es algo meramente histrico; las gentes estn acostumbradas a pensar en Cristo, como un personaje histrico que existiera hace mil novecientos setenta y siete aos. Tal concepto resulta equivocado, porque el Cristo no es del tiempo, el Cristo es atemporal! El Cristo se desenvuelve de instante en instante, de momento en momento. Cristo en s mismo, es el Fuego Sagrado, el Fuego Csmico Universal.


Si nosotros rastrillamos un cerillo, brotar el fuego; los cientficos dirn que el fuego es el resultado de la combustin, mas eso es falso, el fuego que brota dentro del cerillo, est contenido en el cerillo, solo que con la frotacin liberamos su prisin y aparece. Podramos decir, que el fuego en s mismo, no es el resultado de la combustin, ms bien, la combustin es el resultado del fuego.


Conviene entender mis caros hermanos, que a nosotros lo que ms nos interesa, es el fuego del fuego, la llama de la llama, la signatura astral del fuego. La mano que mueve al cerillo para que aparezca la llama, tiene fuego, vida, o sino, no poda moverse; despus de que el cerillo se apaga, la llama sigue existiendo en la Cuarta Vertical. Los cientficos no saben qu cosa es el fuego. Lo utilizan, pero lo desconocen.

Cruz de San Andres

Tampoco saben lo que es la electricidad, la utilizan, pero no la conocen. As mismo queridos hermanos, conviene que ustedes entiendan lo que es el fuego. Antes de que la Aurora de la Creacin vibrara intensamente, el fuego hizo m aparicin.


Recuerden mis queridos hermanos, que hay dos unos: El Primer Uno es Aelohim!, El Segundo Uno es Elohim! El Primer Uno es el Inmanifestado!, El Incognoscible!, La divinidad que no se puede pintar, ni simbolizar, ni burilar. El segundo Uno, brota del Primer Uno! y es el Demiurgo Arquitecto del Universo, el Fuego.


Quiero que entiendan, que uno es el fuego que arde en la cocina, o en el altar, y otro es el fuego del espritu como Aelohim! o como Elohim!. Elohim es pues el Demiurgo, el Ejrcito de la Voz, la Gran Palabra. Cada uno de los Constructores del Universo es llama viva, fuego vivo; escrito est que Dios es un fuego devorador.


El Fuego es el Cristo, el Cristo Csmico! Elohim, en s mismo, ha brotado de Aelohim; Elohim, en s mismo se desdobla; dura para iniciar la manifestacin csmica, en el Dos, en su esposa, en la Madre Divina, y cuando el Uno se desdobla en Dos, surge el Tres, que es el fuego. Las criaturas del fuego hacen fecundo al Caos, para que surja la vida. Siempre que el Uno se desdobla en Dos, el Tercero aparece, el fuego. El fuego hace fecundas las aguas de la existencia; y entonces el Caos, se convierte en el "Andrgino Divino".


As conviene entender, que el Ejrcito de la Voz, el Ejrcito de la Palabra, es fuego, y que ese fuego vivo, ese fuego viviente y filosofal que hace fecunda a la materia catica, es el Cristo Csmico!, el "Logos", la Gran Palabra, pero para que el Logos aparezca, para que venga a la manifestacin, el Uno, debe desdoblarse en el Dos, es decir: el Padre se desdobla en la Madre, y de la unin de los dos opuestos nace el Tercero, el Fuego! Ese Fuego, es el Logos, el Cristo que hace posible la existencia del Universo en la Aurora de cualesquier creacin.


Conviene que entendamos mejor lo que es el Cristo. Que no nos contentemos con recordar la cuestin meramente histrica. Porque el Cristo, es una realidad de instante en instante; de momento en momento; de segundo en segundo; l es el Creador. El fuego tiene el poder de crear los tomos y de desintegrarlos; el poder para manejar las fuerzas csmicas universales, etc. El fuego tiene poder para unir todos los tomos, y crear universos; como el poder para desintegrar universos. El mundo es una bola de fuego, que se enciende y apaga segn leyes.


As que el Cristo es el fuego; por eso sobre la cruz vern ustedes las cuatro letras: "INRI", que significa: Ignis Natura Renovatur Integra, que equivale a "El Fuego renueva incesantemente la naturaleza".


Ahora creo que ustedes van entendiendo por qu a nosotros nos interesa la Signatura Astral del fuego, la llama de la flama, lo oculto, el aspecto esotrico del fuego. Y es que en realidad el fuego es Crstico, tiene poder para transformar todo lo que es, todo lo que ha sido, y todo lo que ser. "INRI" es lo que nos interesa, sin "INRI" no es posible que nosotros nos cristifiquemos.


Les deca que el Cristo Intimo, el Cristo Csmico, tiene que dar tres pasos: De arriba hacia abajo, a travs de las Siete Regiones del Universo. Tambin les he dicho, que el Cristo debe dar tres pasos, de abajo haca arriba. - He ah el misterio de los tres pasos y de los siete pasos de la Masonera. Es una lstima que los hermanos Masones hayan olvidado esto; en todo caso el Crestos - el Logos - resplandece en el Cenit de la Media Noche Espiritual. Como en el Ocaso o en el Oriente, y cada una de estas tres posiciones, es respetada en las Siete Regiones. El mstico que se gua por la estrella de la Media Noche, por el Sol Espiritual, sabe lo que significan esos tres pasos, dentro de las Siete Regiones. Pensamos tambin en el Sol, en el rayo y en el fuego; he ah las tres lumbreras, los tres aspectos del Logos, en las Siete Regiones.


Cuando el Uno, se desdobla en el Dos, surge el Tercero, y este es fuego, que crea y vuelve nuevamente a crear. Este Tercero puede crear con el poder de la Palabra, con la Palabra Solar o la Palabra Mgica, o la Palabra del Sol Central, as crea el Logos! Es por medio del fuego que nosotros podemos cristificarnos; intilmente habr nacido el Cristo en Beln, sino nace en nuestro corazn tambin. Intilmente habr sido crucificado y muerto, y resucitado en la Tierra Santa, sino nace, muere y resucita tambin en nosotros.


Necesitamos encarnar al Crestos Csmico, al espritu del fuego, hacerlo carne en nosotros; en tanto que no lo hayamos hecho, estaremos muertos para las cosas del espritu; porque l es la vida, es el Logos, es la Gran Palabra... Heru Pakroat! l es Vishn. La palabra Vishn viene de una raz que es "Vish", que significa: penetrar, l penetra en todo lo que es, ha sido y ser. Necesitamos que penetre en nosotros, para que nos transforme radicalmente. Slo por medio del fuego lograremos nosotros aniquilar al Ego. Quien pretenda aniquilar al Ego nicamente con el intelecto, marcha por el camino del error.


Obviamente, necesitamos auto-conocernos, si es que queremos cristificarnos, y si queremos auto-conocernos para lograr la cristificacin, necesitamos auto-observarnos, vernos a s mismos, slo por ese camino ser posible llegar un da a la desintegracin del Ego. El Ego es la suma total de todos nuestros defectos: Ira, Codicia, Lujuria, Envidia, Orgullo, Pereza, Gula, etc., etc., etc. Aunque tuviramos mil lenguas para hablar y paladar de acero, no alcanzaramos a enumerar todos nuestros defectos cabalmente.


Deca que necesitamos auto-observarnos, para auto-conocernos porque si nos observamos as mismos, descubriremos nuestros defectos psicolgicos, y podremos trabajar sobre ellos.


Cuando alguien admite que tiene una sicologa, comienza a observarse, esto le convierte de hecho en una criatura diferente.


Quiero que entiendan mis queridos hermanos gnsticos, la necesidad de aprender a observarse a s mismos, a verse a s mismos. Pero hay que saberse observar; porque una es la observacin mecnica, y otra es la observacin consciente.


Alguien que conociera por primera vez nuestras enseanzas dira: pero qu gano con observarme? Esto es aburrido! He visto que tengo ira, he visto que tengo celos Y qu? Claro est, que as es la observacin mecnica! Nosotros necesitamos observar lo observado! repito, necesitamos observar lo observado! Y esto ya es observacin consciente de nosotros mismos.


La observacin mecnica de s mismos, no nos conducir jams a nada; es absurda, inconsciente, estril. Necesitamos la auto-observacin consciente de s mismo. Slo as verdaderamente podremos auto-conocernos, para trabajar sobre nuestros defectos.


Que sentimos ira en un instante dado, vamos a observar lo observado - la escena de ira -, no importa que lo hagamos ms tarde, pero vamos a hacerlo, y al observar lo observado, lo que vimos en nosotros, sabremos realmente si fue ira o no fue, porque pudo haberse provocado algn sncope nervioso que tomamos por ira. Que de pronto fuimos invadidos por los celos, pues vamos a observar lo observado; Qu fue lo que observamos?


Tal vez que la mujer estaba con otro tipo! Y si es mujer, tal vez vio a su hombre, con otra mujer! y sinti celos. En todo caso muy serenamente y en profunda meditacin, observaremos lo observado, para saber realmente, si existi o no existieron los celos. Al observar lo observado, lo haremos por medio de la meditacin, y la auto-reflexin evidente del Ser, as la observacin se torna consciente. Cuando uno se hace consciente de tal o cual defecto de tipo psicolgico, puede trabajarlo con el fuego.


Tendra uno que concentrarse en Stella Maris, Tonantzn, Rea, Cibeles, Marah, etc. Ella es una parte de nuestro Ser pero derivado. Es la serpiente gnea de nuestros mgicos poderes; la Cobra Sagrada - fuego ardiente -; ella con sus poderes flamgeros, podr desintegrar el defecto psicolgico, el agregado psquico que nosotros hayamos auto-observado conscientemente. Y es obvio que a su vez la esencia o fuego embotellado en el agregado psquico que desintegremos, resplandecer - ser liberado -y a medida que vayamos desintegrando los agregados, los porcentajes de esencia que es fuego Crstico, se multiplicarn; y un da, el fuego resplandecer dentro de nosotros mismos, aqu y ahora.


Necesitamos que el fuego arda en nosotros, slo INRI, nombre sagrado puesto sobre la cruz del Mrtir del Calvario, puede quebrantar los agregados psquicos. Aquellos que pretenden desintegrar todos esos agregados, sin tener en cuenta el fuego, marchan por el camino equivocado, y no solamente andan mal, sino que tambin extravan a los dems. Se dice que el Crestos, naci en la aldea de Beln, hace mil novecientos setenta y siete aos, lo cual es falso! porque la aldea de Beln no exista en aquella poca. Beln tiene una raz Caldea: Bel y Bel, es el fuego; la Torre de Fuego de los caldeos.


En nuestro cuerpo, la torre es la cabeza y el cuello, porque el resto del cuerpo es el Templo. Quien ha logrado elevar el fuego sobre s mismo; quien lo pueda levantar hasta la cabeza, hasta el cerebro, hasta el tope; de hecho podr convertirse en el cuerpo del "Crestos" - el fuego -, el espritu del fuego.


Y es, el espritu original, primigenio, quien podr cristificarnos totalmente. Es el fuego, "Fohat", ardiendo dentro de nosotros mismos, quien nos transformar totalmente; una vez que el fuego arda dentro de nosotros, seremos cambiados totalmente, seremos convertidos en criaturas plenamente diferentes, seremos convertidos en seres distintos, y entonces gozaremos de la iluminacin plena y de los poderes csmicos. As que entendido esto mis queridos hermanos debernos trabajar con el fuego.


Al que sabe, la palabra da poder, nadie la pronunci, nadie la pronunciara... sino, solamente aquel, que lo tiene encarnado.


El Cristo - el espritu del fuego - no es un personaje meramente histrico, es el Ejrcito de la palabra, es una fuerza que est ms all de la personalidad, del Ego y de la individualidad. Es una fuerza, como la electricidad, como el magnetismo, un poder, un gran agente csmico y universal. Es la fuerza elctrica que puede originar nuevas manifestaciones. Ese fuego csmico, entra en el hombre que esta debidamente preparado; en el hombre que tenga la Torre esa de Beln ardiendo.


Cuando el Cristo encarna en un hombre ste se transforma radicalmente. Es el Nio Dios que debe nacer en cada criatura. As como l naci en el Universo hace millones de aos, para organizar totalmente este sistema solar, as tambin debe nacer en cada uno de nosotros. l nace en el establo de Beln, es decir: entre los animales del deseo, entre los agregados psicolgicos que necesita quebrantar: porque slo el fuego puede quebrantar tales agregados; as el fuego aparece donde estn esos agregados para destruirlos, para volverlos polvareda csmica, y liberar el alma, la esencia. Cmo podr l libertar el alma, si no penetra profundamente en el organismo humano?


En el Oriente, Cristo es Vishn, y repito: La raz Vish, significa, penetrar; el fuego, Cristo, el Logos, puede penetrar profundamente en el organismo humano, para quemar las escorias que tenemos dentro: pero necesitamos amar al fuego, rendirle culto a la llama.


Ha llegado la hora de entender que slo el "Fohat', puede transformarnos radicalmente. Cristo dentro de nosotros opera quebrantando las races del mal, "INRI" quebrantando los agregados psquicos es formidable, los reduce a cenizas. Pero necesitamos trabajar con el fuego.


Por eso en nuestros trabajos de concentracin debemos invocar a la Serpiente gnea de nuestros mgicos poderes porque slo con el fuego podremos quebrantar todos los elementos psquicos indeseables que en nuestro interior cargamos. El fro lunar, nunca podr quebrantar los agregados psquicos, necesitamos de los poderes flamgeros del Logos. Necesitamos del "INRI" para transformarnos.


Mis caros hermanos, entiendan lo que es la Semana Santa: y la Semana Santa tiene siete das.


En los tiempos antiguos todo se rega por el calendario solar: Luna, Mercurio, Venus, Sol, Marte, Jpiter y Saturno. Los das eran: Lunes, Mircoles, Viernes, Domingo, Martes, Jueves y Sbado. Desgraciadamente ese calendario fue alterado por las gentes fanticas medioevales.


La Semana Santa es profundamente significativa. Recuerden los siete y los tres pasos de la Masonera. El Cristo debe arder primero que todo, en nuestro cuerpo humano. Ms tarde la llama debe depositarse en el fondo del alma. Y por ltimo, en el fondo del espritu. Estos tres pasos a travs de las Siete Esferas, son profundamente significativos. Obviamente estos tres pasos, bsicos, fundamentales, se hallan contenidos en las Siete Esferas del mundo y del Universo.


Incuestionablemente la Semana Santa tiene races esotricas muy hondas, porque el iniciado debe trabajar sobre las fuerzas lunares, y sobre las fuerzas de Mercurio, y con las fuerzas de Venus y del Sol, y de Marte, de Jpiter y de Saturno. El Logos, se desenvuelve en Siete Regiones y de acuerdo con los siete planetas del sistema solar.


La llama debe aparecer en el cuerpo fsico, debe avanzar en el cuerpo vital, debe proseguir su camino por la senda astral, debe continuar su viaje por el mundo de la mente, debe llegar a la esfera de Venus en el mundo causal, debe continuar o proseguir su viaje por el mundo Bdhico o intuicional, y por ltimo, en el sptimo da, habr llegado al mundo de Atman, al mundo del espritu; entonces el Maestro recibir el Bautismo del Fuego, que lo transformar radicalmente.


Obviamente todo el Drama Csmico, tal como est escrito en los cuatro Evangelios, deber ser vivido dentro de nosotros mismos, aqu y ahora. Eso no es algo meramente histrico, es algo para vivir aqu y ahora!


Los tres traidores que crucificaron al Cristo, que lo llevan a la muerte, estn dentro de nosotros mismos; los Masones los conocen, los Gnsticos tambin los conocemos: Judas, Pilatos y Caifs. Judas es el demonio del deseo, que nos atormenta. Pilatos es el demonio de la mente, que para todo tiene disculpas. Caifs, es el demonio de la mala voluntad, quien prostituye el altar.


Esos son los tres traidores que entregan al Cristo por treinta monedas de plata. Las treinta monedas representan todos los vicios y pasiones de la humanidad... cambian al Cristo por las botellas en la cantina, cambian al Cristo por el prostbulo, o por el lecho de procusto, cambian al Cristo por el dinero, por las riquezas, por la vida sensual, lo venden por treinta monedas de plata.


Hermanos, recuerden que multitudes de personas, piden la crucifixin del Seor; todas esas multitudes gritan Crucifixia! Crucifixia! No son las de hace mil novecientos setenta y siete aos no! Esas gentes que piden la crucifixin del Seor estn dentro de nosotros mismo. Repito aqu y ahora! Son los agregados psquicos inhumanos que en nuestro interior cargamos, son todos esos elementos psquicos indeseables que llevamos dentro, los demonios rojos de "Seth", viva personificacin de todos nuestros defectos de tipo psicolgico. Son ellos los que gritan: Crucifixia! Crucifixia! Y el Seor es entregado a la muerte: Quines le azotan?, No son acaso todas las multitudes que llevamos en nuestro interior Quines le escupen? No son todos esos agregados psquicos que personifican nuestros defectos Quines ponen sobre l la corona de espinas? No son acaso todos esos engendros del infierno que nosotros hemos creado.


El acontecimiento de la historia Cristica no es de ayer, es de ahora, es presente; no meramente un pasado, como creen los ignorantes ilustrados. Pero aquellos que comprendan, trabajarn para la Cristificacin.


El Seor es elevado al Calvario y sobre las cumbres majestuosas del Calvario dir: "El que en mi cree nunca andar en tinieblas, mas tendr la lumbre de La vida, yo soy el pan de la vida, yo soy el pan vivo, el que come mi carne y bebe mi sangre, tendr la vida eterna, y yo le resucitar en el da postrero. El que come mi carne y bebe mi sangre, en mi mora y yo en l. El Seor no guarda rencores para nadie... Padre mo, en tus manos encomiendo mi espritu! Pronunciada esta gran palabra, no se escucharn sino rayos y truenos en medio de grandes cataclismos interiores. Cumplida esta labor del espritu en el cuerpo, ser depositado el Cristo o el "Krestos", el Chistrus, Vishn, el que penetra, en su sepulcro mstico.


Y yo les digo en nombre de la Verdad y de la Justicia, que al tercer da, despus de esto, despus del tercer acto, ser levantado, resucitado en el Iniciado para transformar a ste en una criatura perfecta. Quien lo logre se convertir de hecho en un Dios, terriblemente divino, ms all del bien y del mal.


As el Cristo, el Seor Nuestro, el Espritu del Fuego, desciende; quiere entrar en cada uno de nosotros para transformarnos, para salvarnos, para quebrantar a esos agregados psquicos que en nuestro interior llevamos, para hacer de nosotros algo distinto, para convertirnos en Dioses.


Tenemos que aprender a ver el Cristo, no desde el punto de vista meramente histrico, sino como el fuego, como una realidad presente, como "INRI".


Tena se dice, doce Apstoles; esos doce Apstoles estn dentro de nosotros mismos, aqu y ahora. Son las doce partes fundamentales de nuestro propio Ser; las doce Potestades dentro de cada uno de ustedes, en su propio Ser Interior profundo... Hay un Pedro, que se entiende con los Misterios del Sexo. Hay un Juan, que representa el Verbo, a la Gran Palabra Heru Pa Kro At! Hay tambin un Toms, que nos ensea a manejar la mente. Hay un Pablo, que nos muestra el camino de la Sabidura, de la filosofa, de la Gnosis.


Monte Calvario

Dentro de nosotros mismos est tambin Judas; no aquel Judas que entrega al Cristo por treinta monedas de plata no! Un Judas diferente, un Judas que entiende a fondo la cuestin del Ego. Un Judas cuyo Evangelio nos lleva a la disolucin del m mismo, del si mismo.


Hay un Felipe que es capaz de ensearnos a viajar fuera del cuerpo fsico, a travs del espacio. Hay un Andrs, que nos indica con precisin meridiana lo que son los tres factores de la Revolucin de la Conciencia: Nacer, es decir, como se fabrican los cuerpos existenciales superiores del Ser. Morir, cmo se desintegran los factores particulares que se relacionan con nosotros, especficamente y con cada uno de nos. Sacrificarse por la humanidad, la cruz de San Andrs; indicando la mezcla del Azufre y el Mercurio tan indispensable para la creacin de los cuerpos existenciales superiores del Ser, mediante el cumplimiento del deber "Parlok", es profundamente significativo.


Mateo, cientfico cuan ninguno, existe en nosotros, nos ensea la ciencia pura, desconocida para los cientficos que solo conocen todo ese podridero de teoras universitarias, que hoy estn de moda y maana pasan a la historia... Ciencia pura, es completamente diferente! Slo Mateo puede instruirnos en ella.


Lucas, con su Evangelio Solar, es profeta, y nos indica lo que ha de ser la vida en la Edad de Oro.


Cada uno de los Doce, est dentro de nosotros mismos, porque nuestro Ser tiene doce partes fundamentales, los Doce Apstoles, aqu y ahora. As quienes quieran llegar a ser magos en el sentido trascendental de la palabra, tienen que aprender a relacionarse consigo mismo, con cada una de las doce partes del Ser; y esto slo es posible quemando con el "INRI" los agregados psicolgicos que en nuestro interior cargamos. En tanto el Ego exista en nosotros, las correctas relaciones con todas y cada una de las partes de nuestro Ser, resultar imposible.


Pero si nosotros incineramos el Ego, entonces si podremos establecer correctas relaciones consigo mismo, y con cada uno de los Doce, que en nuestro interior existen.


As que qutense de la cabeza la idea de los Doce Apstoles histricos... Bsquenlos dentro de s mismos, ah estn! Todo est dentro de nosotros mismos, aqu y ahora.


Ha llegado la hora de un Cristianismo ms esotrico, ms puro, ms real. Ha llegado la hora de salir de la cuestin meramente histrica y pasar a la realidad de los hechos.


La Cruz misma del Calvario, es hondamente significativa. Bien sabemos nosotros que el "Phalus" vertical, dentro del "Ecteis" formal, hacen cruz. En otras palabras enfatizaremos diciendo: "El Lingam-Yoni, correctamente conectado forma cruz.


Es con esa cruz que nosotros necesitamos avanzar por el sendero que ha de conducirnos hasta el Glgota del Padre; les invito a todos a entrar en el camino de la Cristificacin.


No olviden ustedes que cada vez el Seor de Compasin viene al mundo, es odiado por tres clases de hombres: Primero, por los Ancianos, las gentes llenas de experiencia que dicen ese hombre est loco, vean lo que trae, no oigan lo que est diciendo, no est de acuerdo con nosotros, con lo que pensamos, tenemos experiencia, este hombre perjudica, daa! Segundo, es rechazado por los Escribas, es decir por los intelectuales de la poca. Cada vez que el Seor de Gloria ha venido al mundo, los intelectuales han estado en contra de l, lo odian mortalmente!, porque no encaja dentro de sus teoras, significa un peligro para su sistema, para sus sofismas, etc.


Tercero, por los Sacerdotes, porque todos ellos ven en l un peligro, para su respectiva secta.


As que en nombre de la Verdad les digo, que el Cristo es tremendamente revolucionario! Rebelde! Es el fuego que viene a quemar todas las podredumbres que cargamos dentro. Es el fuego que viene a reducir a cenizas, nuestros prejuicios, nuestros preconceptos, nuestros intereses creados, nuestras abominaciones, y hasta nuestras experiencias de tipo personal.


Creen ustedes acaso, que el Cristo podra ser aceptado por tantos millones de seres humanos que pueblan el mundo? Se equivocan! Cada vez que l viene al mundo, se levantan las multitudes contra l, es la cruda realidad de los hechos.


De Semana Santa estoy hablando; digo en nombre de la Verdad y de la Justicia que slo el "Fohat" ardiendo dentro de nosotros, podr salvarnos.


Ninguna teora, ningn sistema podr llevarnos a la liberacin; quines pretendan quebrantar el Ego a base de puras teoras, con el fro intelecto son seres meramente reaccionarios! Conservadores! Retardatarios! y marchan por el camino de la gran equivocacin.


Esta Babilonia que llevamos dentro, esta ciudad psicolgica que en nuestro interior cargamos, donde viven los demonios de la ira, de la codicia, de la lujuria, de la envidia, del orgullo, de la pereza, de la gula, etc., etc., debe ser destruida con el fuego.


Necesitamos levantar ahora dentro de s mismos a la Jerusalm Celestial. Recuerden que los cimientos de la Jerusalm Celestial son doce.


Y que en cada uno de ellos, est escrito el nombre de algn Apstol, los nombres de los Doce Apstoles estn en los doce cimientos. Esa Jerusalm debemos edificarla dentro de nosotros mismos. Mas solamente ser posible algn da, en que con el fuego destruyamos a la Babilonia la Grande. La Madre de todas las fornicaciones y abominaciones de la Tierra; la ciudad psicolgica que en nuestro interior cargamos. Cuando lo logremos, edificaremos a la Jerusaln Celestial, aqu y ahora, dentro de s mismos.


Repito, la base de esa Jerusalm Celestial son los Doce Apstoles. No me estoy refiriendo a los que vivieron hace mil novecientos setenta y siete aos, que son meramente simblicos, No! Estoy hablando de los Doce Apstoles que existen dentro de nosotros mismos. Las doce Partes del Ser auto- concientes, e independientes, ellos son el fundamento de la Jerusaln que nosotros debemos edificar dentro de s mismos.


La ciudad de Jerusaln tiene doce puertas y en cada una de las doce puertas, hay un ngel; que representa a cada uno de los Doce, dentro de nosotros mismos, Y las doce puertas son: Doce Perlas Preciosas, son Doce Puertas de Libertad, Doce Puertas de Luz y de Esplendor. Doce Poderes Csmicos. Y la ciudad toda es oro puro. Sus calles y sus avenidas y sus plazas. El oro del espritu que nosotros debemos fabricar en la forja de los Cclopes.


No tiene la ciudad necesidad de lumbrera externa, o sol externo, o luna externa; porque el Seor es su lumbrera, es el fuego; y l arder dentro de nosotros mismos.


El muro de la gran ciudad tiene: ciento cuarenta y cuatro - 144 - codos, si sumamos aquellas cifras entre s: Uno, ms cuatro, ms cuatro, tendremos: Nueve - 9 - la Novena Esfera el Sexo, porque solo mediante la transmutacin de la energa creadora, podr arder el fuego en nosotros.


El tamao de la ciudad es de doce mil - 12.000 - estadios y nos recuerda a los doce trabajos de Hrcules, necesarios para lograr la completa realizacin ntima del Ser. Y nos recuerda a los Doce Aeones, nos recuerda los Doce Apstoles.


Y en el centro de la ciudad est: El rbol de la Vida, los Diez Sephirotes de la Cbala Hebraica: Kether, Chomah y Binah, con la corona Sephirotica: Chesed, Geburah, Tiphereth, Netsah, Hod, Jesod y Malchut, las Siete Regiones del Universo. El rbol de la Vida alegoriza a todas las Doce Grandes Regiones Csmicas, Dichoso el que llegue al Aen Trece! Donde debe estar siempre Pistis Sophia. Dentro de la Jerusaln Celestial hallaremos tambin, a los Veinticuatro Ancianos, quien prosternados en Tierra depositan sus coronas a los pies del Cordero; ese Cordero inmolado es el fuego que arde en este Universo, desde la Aurora de la Creacin desde el amanecer de este Universo. Los Veinticuatro Ancianos son tambin veinticuatro partes de nuestro propio Ser; y el Cordero mismo, es el Ser de nuestro Ser.


Dichoso quien pueda alimentarse con los frutos del rbol de la Vida Porque ese ser inmortal!, Dichoso aquel que puede alimentarse con cada uno de esos frutos. Aquel que pueda en verdad nutrirse con esa corriente de vida, que viene desde el Aen Trece, hasta el cuerpo humano, porque jams conocer enfermedades, y se har inmortal.


Pero para poder uno nutrirse con el rbol de la Vida, necesitar antes que todo, haber eliminado los agregados Psquicos; recuerden ustedes que los agregados Psquicos viva personificacin de nuestros errores, alteran al cuerpo vital, y ste alterado, daa al cuerpo fsico; as surgen las enfermedades en nosotros.


Quin es el que produce las lceras, no es acaso la ira?


Quin produce el cncer, no es acaso la lujuria?


Quin produce la parlisis, no es acaso la vida materialista, grosera, egosta y fatal?


Cena De Jueves Santo

Las enfermedades son producidas por los agregados psquicos o demonios rojos de Seth, viva personificacin de nuestros errores. Cuando todos los demonios rojos de Seth hayan sido aniquilados con el fuego, cuando nuestra mismsima personalidad haya sido quemada, entonces nos nutriremos con el rbol de la Vida. La Vida descendiendo desde el Absoluto a travs de los Trece Aeones, penetrar en nuestro cuerno y nos har inmortal, la salud ser recobrada, jams se volver a tener enfermedades.


De nada sirven los cientficos con todas sus ciencias para curar, si ellos curan el paciente se vuelve a enfermar. Es claro que el Ego mete el veneno de sus morbosidades y podredumbres, dentro de los rganos y los destruye he aqu el origen de todas las enfermedades! Las gentes quieren una panacea para curarse, pero en tanto tengan el Ego vivo, vivirn enfermos.


Ha llegado la hora de entender que necesitamos quemar a la Babilonia, dentro de s mismos, y edificar a la Jerusaln.


Mas as como estamos con el Ego vivo, fuerte, robusto, marchamos por el camino del error.


Necesitamos aprender a amar el fuego, y a trabajar en realidad con los Misterios del Fuego!


La informacin contenida en este sitio es La Doctrina Gnstica del V. M.Samael Aum Weor.

Por consiguiente, va dirigida y tiene como destinatario a todos aquellos buscadores de la verdad, que cansados de sufrir aceptan la mano de los Venerables Maestros de la logia Blanca.

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